Stephen King y sus excelentes consejos.

sábado, mayo 09, 2015 2 Comments A+ a-

Portada del Libro en Español

Cuando pensamos en Stephen King, inmediatamente nos vamos a las novelas de terror, y cuando nos topamos en la calle con un libro llamado “Mientras Escribo”, nos cuesta creer, que haya sido el mismo Stephen King quien lo haya escrito, aunque la portada, sea una foto del autor.
Hace unas semanas, hice una mención sobre este libro en el post “Groserías o Malas Palabras en nuestrasnovelas, ¿Cuándo debemos usarlas?” Y me pareció interesante, compartir con ustedes un post en el que hablo del contenido de este libro y que había publicado hace algún tiempo en la revista digital Guayoyo en Letras en la sección “Qué ver, leer o escuchar”
“Mientras escribo” es un ensayo lleno de tips inmensamente útiles para todos los que nos iniciamos en el camino de la escritura y además, King nos cuenta sus inicios como escritor y cómo llegó a convertirse en el famoso escritor que es hoy en día.
Recomiendo que lo adquieran en su librería de confianza en formato paperback. Lamentablemente, el mío sufrió un accidente en la mudanza de país Me habría encantado poder tomarle fotos al mío para que pudieran apreciar el provecho que le había sacado al mismo. Estaba lleno de Post-it, muchos de sus párrafos resaltados en amarillo y se veía, a simple vista, que había tenido mucho uso.
De niño, Stephen King leía muchas historietas y empezó a sentir la necesidad de escribir algo propio. Copiaba fragmentos de lo que leía y les añadía un toque personal de vez en cuando. Una vez se lo enseñó a su madre y ella, con cara de sorpresa, le dijo que le había encantado, pero también le preguntó si no se lo había copiado de ningún lado. Stephen tuvo que reconocer ante su madre, que sí había copiado gran parte del cuento. Ella le dijo a su hijo: “Escribe tu uno Stevie, uno propio”.
No tardó mucho en hacerlo. Se inició con un cuento sobre cuatro animales que iban en un carro mágico ayudando a los niños. El cuento constaba de cuatro páginas escritas a lápiz y que para un niño, había sido un duro trabajo. Cuando lo finalizó, se lo llevó de nuevo a su madre y ésta, se sentó en el salón y lo leyó completo, luego le preguntó: “¿Es copiado?”, él respondió que no y su madre agregó: “Entonces, merece ser publicado”. Eso, lo llevó a escribir cuatro cuentos más y su madre, se los compraba a veinticinco centavos y se los enviaba a sus hermanas para que leyeran las hermosas historias que escribía su pequeño Stevie.
A los trece años empezó a leer ciencia ficción y terror. Envió sus trabajos a diferentes revistas y editoriales sin recibir respuestas positivas. En aquellos años, las editoriales se tomaban el tiempo en devolver el original a manos de su autor con una nota en la explicaban por qué no era buena para publicar. Stephen, pinchaba todas las notas en la pared con un clavo, cambiándolo cada cierto tiempo por uno más largo, para que pudiera aguantar todas las notas de devolución que le iban llegando con el pasar de los años.
Su vida transcurrió entre relatos devueltos, estudios y formar una familia, hasta que un buen día, la pega del techo enviando su novela “Carrie” a Bill Thompson, quien aceptó publicarla dándole a Stephen un adelanto de 2.500 dólares. Luego de eso, vino su catapulta al éxito cuando los derechos de bolsillo de “Carrie” se los quedó Signet Book ofreciendo 400.000 dólares en la negociación.
Así se hizo famoso Stephen King y muchos de los tips que da en el libro, te lleva a pensar que, poniéndolos en práctica, un día la suerte podría llamar a tu puerta.
Todos los que estamos en el medio sabemos –de sobra- que el camino no es fácil, aunque gracias a esta nueva forma de publicación independiente en internet tenemos un poco de ventaja. Nuestros trabajos se dan a conocer hoy en día. En la época de King, tenías que sentarte a esperar por una editorial porque era la única opción.
Con todo y esto de la ventaja que nos ofrece la tecnología, el camino sigue siendo complicado, más no imposible. Bien lo dice King en el libro: “Un buen escritor nace de la práctica constante de la escritura y la lectura”.
Comparto muchos de sus consejos, por ejemplo, cuando dice que las buenas obras son como los fósiles cuando son descubiertos. Apenas encuentres un fragmento, empieza a escribir, sin un argumento elaborado, porque cada historia fluye de manera diferente y el no tener un argumento establecido hace que la historia sea autentica. El argumento lo van formando los personajes, poco a poco, con sus acciones y sus personalidades. A mí, eso, me ocurre todo el tiempo. Al principio me estresaba, sentía que estaba siendo desorganizada y poco metódica. Pero, mientras escribía “Siempre te Amaré” permití que los personajes hicieran lo que les diera la gana y la verdad, es que salió una historia espontánea y cargada de sentimientos. Eso me gustó y es lo mismo que apliqué en la historia que recientemente acabo de terminar y que muy pronto, les hablaré de ella.
Se siente cuando los personajes son libres de crear con sus acciones, toda una historia que nace de un pequeño argumento. Claro, todo esto lo vas descubriendo con la constancia y la práctica. En tu primera novela, vas a querer controlarlo todo y te vas a comer la cabeza y vas a perder tiempo valiosísimo en eso. Lo vas a lograr, estoy segura, porque controlando todo y a todos, vas a sentir que la historia es perfecta. Pero, como lo he comentado en entradas anteriores, las historias más perfectas son aquellas que se asemejan mucho a nuestra vida cotidiana. Y en la vida real, nosotros somos personajes espontáneos que vamos formando nuestra propia historia.
Aquí te dejo un fragmento –de los muchos- que me gustan de “Mientras Escribo”:
“El acto de escribir puede abordarse con nerviosismo, entusiasmo, esperanza y hasta desesperación (cuando intuyes que no podrás poner por escrito todo lo que tienes en la cabeza y el corazón). Se puede encarar la página en blanco apretando los puños y entornando los ojos, con ganas de repartir ostias y poner nombres y apellidos, o porque quieres que se case contigo una chica, o por ganas de cambiar el mundo. Todo es lícito mientras no se tome a la ligera. Repito: no hay que abordar la página en blanco a la ligera.
No te pido que lo hagas con reverencia, ni sin sentido crítico. Tampoco pretendo que haya que ser políticamente correcto o dejar aparcado el humor (¡ojalá tengas!). No es ningún concurso de popularidad, ni las olimpíadas de la moral; tampoco es ninguna iglesia, pero joder, se trata de escribir, no de lavar el coche o ponerse rímel. Si eres capaz de tomártelo en serio, hablaremos. Si no puedes, o no quieres, cierra el libro y dedícate a otra cosa.
A lavar el coche, por ejemplo”
En la próxima entrada les contaré mi opinión sobre un punto importante que aborda King en este libro y es el hábito por la lectura que todo escritor debe tener.

¿Has leído este libro? ¿Qué opinas de su contenido? 
Gracias por leerme y compartir este post :)

2 comentarios

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C. H. Dugmor
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21 de agosto de 2016, 18:37 delete

Excelente post. Sin lugar a dudas, Stephen es una de mis primordiales fuentes de inspiración. ¡Salve, maestro King! Gracias Stefania por compartir esta información tan grandiosa.
Saludos desde Venezuela.

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Stefania Gil
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29 de agosto de 2016, 17:02 delete

¡C.H.! ¿Qué tal? Gracias por pasarte a leer, opinar y compartir. Yo creo que pasarán mil años y todavía seguiré recomendando ese libro de King como el más valioso de los tesoros para los escritores. Es una de las mejores inversiones que podemos hacer en nuestros inicios ;)
Seguiremos en contacto.
Abrazos desde el otro lado del charco jejej

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