Establece una rutina para escribir y toma en serio tu oficio… escritor

miércoles, mayo 27, 2015 2 Comments A+ a-


Stephen King escribiendo en su estudio

En la vida de los escritores, independientes o no, se suele escuchar con frecuencia la clásica pregunta: ¿Cuánto escribes al día? Una pregunta un tanto incómoda para quien no tenga una rutina de escritura establecida, porque no sabes qué responder a eso.
Sin una rutina, no puedes establecer una fecha límite para ponerle punto y final a una novela, porque quizá hoy puedes escribir mil palabras pero, tal vez no vuelves a tocar el archivo hasta el mes que viene y eso, quieras o no, se convierte en un problema para los personajes y el argumento de tu obra.
La semana pasada, les comentaba que los escritores tienen que leer mucho para poder mejorar en su escritura. Pues si leer ayuda, imagina lo que haría mantener una rutina de escritura a diario. Más, cuando decides tomar tu carrera de escritor en serio.
Ya sé que me vas a decir “si, como si fuera tan fácil mezclar vida, trabajo real, familia y escritura, entre otras cosas”. Te voy a responder así: “el que quiere besar, busca la boca. Y si no buscas la forma de organizarte y tener una rutina para escribir, pues lamento decirte que es mejor que asumas que la escritura no es más que un hobby para ti”. Así mismo, aunque duela.
En un post pasado, les mencioné que vivía quejándome de que no tenía tiempo para escribir, hasta que encontré la forma de organizarme y desde entonces, puedo cumplir perfectamente con las metas que me he propuesto hasta ahora.
No es una cosa fácil combinarlo todo, ya lo sé y te entiendo, pero vamos, si es tu sueño vivir de las novelas… organízate y punto.
Escribir a diario, te ayuda a mantener el control  del argumento, los personajes van a parecer gente real y el ritmo de la narración, va a ser continua. Si ocurre lo contrario, escribes hoy y nada más hasta la próxima semana o el próximo mes, los personajes se ponen rancios, pierdes el hilo del argumento, empiezan a aparecer los famosos bloqueos y por encima de todo, tu ritmo narrativo va a oxidarse. Creeme. Se nota con claridad.
Cuando escribes a diario, la narración es tan fluida que la cargas con mucho sentimiento y eso es percibido de inmediato por el lector. Si escribes ocasionalmente, lo que va a ocurrir es que la narración va a parecer vacía y entrecortada. Las pausas de escritura se sienten cuando han sido muy prolongadas.
Además, cuando lo haces a diario, la historia se va formando tan fluida y tan bien, que te diviertes haciendo lo que amas… por lo menos a mí me pasa. Cuando pienso en escribir y no me he saltado mi rutina de ninguna manera, sonrío.
No puedo evitarlo.
Porque ese momento del día en el que solo somos mi ordenador, mi imaginación y yo, es uno de los mejores momentos del día para mí. Es lo que mantiene mi buen humor presente. Cuando por alguna razón me he debido saltar dicha rutina, me siento fatal. Empiezo a tener bloqueos en la escritura y cuando aparecen los bloqueos, empiezo a evadir seguir escribiendo la novela en curso porque siento que pierdo el interés por ella y de alguna forma, me siento obligada a terminarla. Obligada es sinónimo de no me gusta mi trabajo y la verdad, odio cuando eso me ocurre.
Así que intento no saltarme mi rutina para no sentir luego que estoy haciendo un trabajo que no me gusta.
Para hacer una rutina de escritura es sencillo.
Organiza tu día.
Yo, por ejemplo, escribo de 10 a.m. a 2 p.m. y el resto del día, lo dejo para hacer las diligencias pendientes, cuidar de mi hija, organizar las cosas en casa y hacer mi trabajo real -el que te comenté en el post El backstage de un autorindependiente-.
Por las noches, programo las redes sociales y hago lo que tenga pendiente de diseño para nuevas novelas o mejorar los diseños de foto frases de mis actuales publicaciones.
Pero lo de escribir, es sin falta. Me encantaría poder hacerlo los fines de semana también, quizá cuando mi hija sea un poco más grande. Ahora me resulta imposible y también creo que hay que dedicarle tiempo a la familia. ¡No todo puede ser trabajo en la vida!
Bien, no todos los días esas cuatro horas de escritura son inmensamente productivas para mí. Unos días no paro de teclear y logro escribir más de 5.000 palabras, pero otros, quizá escribo solo 2.000 que es lo mínimo que me permito escribir al día. Menos de eso, es impensable.
Digamos que unos días soy más rápida que otros, pero esos días lentos, son muy pocos, así que puedo decir que mi promedio de escritura diario es entre 2.000 y 3.000 palabras.
Lo anoto en mi agenda.
¡No soy obsesiva! :)
Soy organizada y eso me permite saber cuál es mi promedio, cómo avanzo y en qué tiempo podré tener lista mi obra, para entonces planificar las fechas de correcciones y posteriormente, la de publicación.
Con la organización, alcanzas los objetivos que te propongas a corto plazo. Empieza con objetivos cortos. Mil palabras para empezar están bien y quizá, te toque escribirlas antes de irte a la cama o levantarte un par de horas antes por la mañana para escribir antes de ir a cumplir con el trabajo que paga tus facturas. Yo te recomiendo que experimentes con el tiempo porque quizá, antes de acostarte a dormir, no es el mejor momento para sentarte a escribir y sí te resulta muy efectivo cuando estas fresco por las mañanas. Experimenta, es la única manera de saber cuándo es el mejor momento para ti. Y por supuesto, como te dije antes, traza objetivos pequeños al principio.
A parte de establecer una rutina, también tienes que establecer el lugar para escribir. Tu espacio de trabajo. Ese lugar tiene que ser cómodo y tranquilo.
Bien, es cierto que leer se puede hacer hasta en el váter, pero escribir, es un poco más serio. Si tu espacio de trabajo está en un área de casa en el que estas siendo contantemente interrumpido por el ruido y otras distracciones, tu escritura acabará viéndose afectada.
Mi área de trabajo es una habitación extra que tengo en casa. Bien iluminada, con vista al mar, aunque, la orientación de mi escritorio no me permite ver al exterior. Lo hice así a propósito, porque soy extremadamente dispersa y pierdo la concentración con muchísima facilidad, cosa que en un momento de inspiración pura, acabaría provocándome un bloqueo y por ende, un desastre en la obra.
Así que mejor evito inconvenientes. No escribo a puerta cerrada porque usualmente estoy sola en casa cuando escribo. Pero no me tiembla la mano para cerrar la puerta cuando mi marido se queda a trabajar en casa. Y sabe que no debe interrumpirme a menos de que sea una emergencia.
Sí, también tomo pausas. No creas que me quedo en la silla cuatro horas seguidas… aunque… bueno… a veces… sí que me quedo :) pero son muy pocas las veces. Siempre hago una pausa para tomar agua, ir a descargar la vejiga o buscarme una suculenta taza de combustible (café).
No escribo con música. Hay quien tiene esa maravillosa facultad. Yo no. Si lo hago, acabo tarareando la canción y probablemente, escribiéndola en la hoja de Word.
Esas cuatro horas, son estrictamente para escribir. Nada de redes. Nada de chat de WhatsApp de la guardería. Nada de internet. Nada. Solo Word y yo. Así es como consigo concentrarme eficazmente y escribir de la forma que me gusta.
Se trata de no esperar a que llegue la inspiración porque podemos correr el riesgo de no progresar como escritores. De lo que se trata, es de decirle a la inspiración: “¡Oye! Todos los días me encontrarás en esta habitación de 10 a.m. a 2 p.m.”. Y tarde o temprano, la inspiración terminará acatando tus reglas y adaptándose a tu rutina.

¿Tienes una rutina para escribir?
¿Cómo es el área en donde escribes?
Gracias por compartir este post :)

2 comentarios

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chary ca
AUTHOR
19 de mayo de 2016, 2:45 delete

Hola, es cierto yo mis dos primeras novelas así lo hice. Como eran blog novela tenia la obligación de sacar capítulo semanal, por lo que ello me obligaba a tener escrito dos capítulos en la recamara por posibles complicaciones. Y funciona, es muy sacrificado pero es la única manera de sacar adelante una novela. Ahora con la tercera, al no ser ya una blog novela no tengo constancia y eso me tiene bloqueada. Ademas intente cambiar mi metodo y no funciono, por lo que hoy vuelvo a las andadas, y tu post me anima a saber que esa es la forma correcta, yo por desgracia no dispongo de tanto tiempo para escribir y soy algo desorganizada, pero como a todo se aprende me propongo conseguirlo. Ya te cuento guapa. Felicidades por tus entradas son siempre interesantes.

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Stefania Gil
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22 de mayo de 2016, 9:56 delete

¡Hola, Chary! Como siempre es un gustazo tenerte por aquí opinando. Sí, es muy complicado conseguir una rutina y no salirse de ella. Yo por ejemplo, funciono de maravilla con ellas pero en un día que no la cumplo al pelo, ya me puedo dar por perdida porque seguiré sin cumplirla el resto del tiempo hasta que me enfade conmigo misma y me obligue a entrar de nuevo en un sistema organizado y planificado. Si yo te cuento lo que me propuse este año para cumplir con la meta de al menos 4 publicaciones... si yo te lo cuento... es que me vas a llamar loca jajajaj pero hasta ahorita, con un poco de estrés y nerviosismo, me ha dado resultado. Ya te contaré mi aventura a final de año cuando haga un balance general de este arriesgado método ;) Y espero que tu logres indicarle a tus musas en dónde y a qué hora pueden encontrarte cada día. Suerte, guapa!
Abrazos.

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